NUNCA EN SILENCIO

,

El suicidio de un joven de 23 años al lanzarse a los rieles del Metro de Lima este jueves 27 de febrero, tocó hondo en la sociedad limeña. Cuando recibí la noticia, el impacto y asombro fueron las primeras sensaciones que me abordaron.

Me encontraba en mi oficina, realizando las labores diarias, cuando la noticia referida por un amigo me tomó por sorpresa. Un joven de tan solo 23 años había perdido la vida producto de una fatídica decisión pero sobretodo de la indiferencia de una sociedad que maquilla la depresión y la minimiza al punto de no considerarla como un mal crítico que padecemos.

Este trastorno, también conocido como depresión juvenil o de la adolescencia, afecta al 8% de la población adolescente peruana, según el Instituto Nacional de Salud Mental. No puedo ser ajeno a la realidad de nuestra institución y debo reconocer que noticias como esta son llamados de atención para nosotros como educadores de tomar acción y sobretodo darle seguimiento a nuestros alumnos (adolescentes en proceso formativo) más allá de lo académico: debemos involucrarnos con ellos y saber qué sienten, qué piensan y cómo están llevando su vida al día de hoy. 

En Ceba San Antonio nos hemos propuesto enfatizar nuestros esfuerzos en formar personas íntegras y con habilidades de bienestar dentro de la cual debo destacar algunas que son importantes para contrarrestar la depresión adolescente: autoestima, autoconfianza y autorregulación.

Sabemos que la rutina de un adolescente deprimido va cambiando y se manifiesta con algunos síntomas tales como los problemas de sueño, cambios repentinos de humor, la baja autoestima, la pérdida de la motivación o la aparición de vicios (tales como las drogas, el tabaquismo o la ludopatía) que muchas veces pasan desapercibidos por el entorno del escolar (padres, maestros y/o compañeros) o son normalizados bajo el concepto que “es propio de la edad”.

A partir de este año, tenemos el compromiso total con nuestros alumnos de poder escucharlos, entenderlos y ayudarlos si así lo requieren. Mediante talleres de habilidades del bienestar, trabajaremos dinámicas y estrategias que nos permitan identificar el sentir de nuestros alumnos y poder intervenir a tiempo en un posible caso de depresión.

Somos conscientes que muchos alumnos no son escuchados y se sienten solos, lo cual ahonda el problema o buscan un refugio inmediato tomando malas decisiones.

La depresión es la principal causa (el 80% para ser exactos) de un intento de suicidio en nuestro país – según la agencia Andina-. No esperemos a desenlaces fatídicos como el que acabamos de presenciar el jueves pasado.

Tenemos el deber de tomar cartas en el asunto con medidas que estén a nuestro alcance, es un compromiso de todos los agentes partícipes del proceso educativo del alumno.

Comunicación efectiva, comprensión y sobretodo entendimiento de los jóvenes y adolescentes, son las llaves que tenemos para poder entrar a su mundo y ayudarlos a superar este problema silencioso que muchas veces acaba de la peor manera.

Jhan Mera

Coordinador Académico

0 0 vote
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments